Ramas al cielo

27 ago

Este post es dedicado a mis cuatro rosas del desierto, por tanto y tanto que no permitieron que las arenas me quitara el aliento.

También a quienes oraron por mí algunas madrugadas y tardes para que no perdiera firmeza, ni me ganara la ira

A quien me refugió en su casa una noche que necesitaba recordar lo que es un hogar

A quienes quebrantan las normas para alimentar, acariciar y proteger a unos perros indefensos

A cada cachorro que le conseguí hogar, porque también deseo que Dios lo haga para mí

A quien tejió con sus manos un regalo hermoso

A quienes me enseñaron que los primeros auxilios más importantes son la risa y la sinceridad

A quien me demostró su voluntad total para forjar un sueño a través de su talento culinario

A quien me enseñó que la estrategia del poder empieza en la fuerza del corazón

A quien con dulzura y compasión vio mi mirada perdida y luego me hizo ver que a veces también me equivoco y aún así siguió dándome amor 

A cada uno de los que en 10 meses me hicieron mejor ser humano porque me obligaron a dar más y más

A quien me llevó A Maniapure a reconectarme con ternura hacia Venezuela

A mis hermanas que nunca soltaron mis manos durante todo este tiempo de ruda e intensa transformación

 

Àrbol de Pisurca, Maniapure, Edo. Bolívar, Venezuela, Julio 2014

Àrbol de Pisurca, Maniapure, Edo. Bolívar, Venezuela, Julio 2014

Hoy expuse mi madera al viento seco, a las miradas vacías, al futuro que no pertenezco.

Hoy estiré mis ramas al cielo; acobijé el trinar de quienes que aman y dejé el camino abierto.

.———.

Hace dos semanas este árbol se nos cruzó en el camino que dejaba a nuestras espaldas al río Maniapure; era inevitable no verlo, estaba allí pleno, rozagante, con una estampa distinta que no lo hacía parte del paisaje, como si no perteneciera a la tierra donde estaban ancladas sus raíces.

Acercarme a él fue inevitable; lo rocé con los manos, cerré mis ojos y sentí su energía viva como me inundaba después de acariciarlo. Supe que era un regalo y sin saber ni cómo, ni por qué, enseñé al resto de mis amigos a conectarse con él, la sensación entonces se multiplicó en todos nosotros. Ellos también recibieron ese regalo. Supimos que estábamos haciendo lo correcto con nuestros corazones al servicio de los demás. El árbol nos hizo sentir la profundidad de su amor, su respeto excelso por el cielo que lo cubre, su apego sano a la tierra que lo alimenta, su generosidad con nosotros al dejarse conocer.

Hoy viví la misma experiencia pero sobre mi propia piel, entregué lo mejor que sé dar, mis palabras generosas, mi sinceridad fuera del protocolo, abrazos porque amo libre, una mirada de protección sobre cachorros indefensos, un jugueteo en el hocico de mis amigas Pancha y Lola,demostré mi ausencia de la necesidad de poder malsano, pedí aplausos para quienes me han protegido, respetado, para quienes han sido mis manos izquierda, derecha, el pulso de mi trabajo, ese el que hizo bien y obró libertad en corazones que estaban confundidos, me disculpé  por mi errores involuntarios como prueba de aprendizaje, acepté las miradas de júbilo de quienes se han vuelto a ver a sí mismos con dulzura y olvidé las miradas recelosas de quienes nunca entendieron qué hice.

Hoy fui lo que siempre he sido, después de varios días pesados, alejada de quien soy, combatiendo contra dragones que no son parte de mis molinos, entregué mis ramas, extendí mi agradecimiento y dejé fluir la verdad en mis labios; como aquel árbol que fluyó a nuestra piel y nos volvió parte de su canto antes del anochecer.

Hoy agradecí la madera con la que vine al mundo, el legado que me han dejado mis abuelos y padres y sobretodo el tipo de corteza que decidí ser. Hoy rendí tributo a lo único que tengo que es mi nombre y la propiedad de mi espíritu.

En misa hoy dijeron “Dios tiene un final perfecto para ti”. En ti confío Señor.

Gracias Virgencita – San Miguel, por otro viaje más.

———————-

Un atardecer para Montejo

26 ago
Atardecer en Maniapure, Edo. Bolívar. Agosto 2014

Atardecer en Maniapure, Edo. Bolívar. Agosto 2014

“Se amaban. No estaban solos en la tierra;
tenían la noche, sus vísperas azules,
sus celajes.

Vivían uno en el otro, se palpaban
como dos pétalos no abiertos en el fondo
de alguna flor del aire.

Se amaban. No estaban solos a la orilla
de su primera noche.
Y era la tierra la que se amaba en ellos,
el oro nocturno de sus vueltas,
la galaxia.

Ya no tendrían dos muertes. No iban a separarse.
Desnudos, asombrados, sus cuerpos se tendían
como hileras de luces en un largo aeropuerto
donde algo iba a llegar desde muy lejos,
no demasiado tarde”.

La luna también se cansa de brillar

26 ago

Con amor a la Luna de mi vida, amar a los demás a veces cansa, pero es parte de creer en Dios… te abrazo

La luna también se cansa de brillar, es demasiado oscuro el cielo donde reina; las estrellas cargadas de ego y deseo perdidos; la tierra lejana que murmura penas y olvidos.

La luna también se cansa de brillar, quisiera nadar con delfines o descubrir los sabores del arcoiris; saber qué significa para el colibrí la miel de un capullo; olvidar las mareas y el orgullo.

La luna también se cansa de brillar, quisiera perderse en besos prohibidos y miradas sin sentido; derretirse al sol del verano y comer cerezas con helado; bañarse con agua tibia y arroparse de sonrisas.

La luna también se cansa de brillar, pero sabe que cuando negra está, corazones solitarios como el mío la van a extrañar, entonces sonrojada y con el conejo danzando regresa al cielo encrespado con vientos de esperanza y llantos de parto.

Luna llena, vista desde la piedra El King Kong, en Maniapure, Edo. Bolívar, Venezuela

Luna llena, vista desde la piedra El King Kong, en Maniapure, Edo. Bolívar, Venezuela. Julio 2014.

Día Internacional de la fotografía

19 ago

Hoy en el Día Internacional de la fotografía, debo decir que la experiencia ha sido mágica, refugiarme en el lente y retener mi tiempo, capturar el aliento de la vida, volver a recuperar suspiros y saber que la vida se camina de aquí para allá, de allá para acá.


Sumo el privilegio de haber conocido gente excepcional, diversa, genuina, diferente a mí, que nos une un clic y el amor por documentar la existencia.


Profundamente agradecida con mis amigos fotoperiodistas que dejan sangre, sudor y piel en algunas pautas; orgullosa por los que viajan incluso más que yo, y nos hacen recorrer sus pasos; bendecida por la compañía de quienes de vez en cuando tienen tiempo para una cacería más.


A todos felicitaciones por tener en sus manos algo que muchas veces significa libertad.


Soy agradecida con la vida que me ha dejado andar con Charlotte (mi cámara) ya hoy algo agotada; gracias a la fotografía tengo familias en muchos lados como mis amados Diablos de Naiguatá, me he maravillado con la sencillez de unos globos en una plaza caraqueña; visto con asombro los marcadores verdes de Neruda en Isla Negra; impactarme del efecto lumínico que hacen fotos azules en el Mont Saint Michel; reconocer la belleza serena de una muchacha pemón que navegó conmigo en Canaima al amanecer; perder el aliento y la vista en París; enternecerme con mamá y bebé elefante en Sudáfrica; asombrarme con el Dragón, la duna gigante que custodia la ciudad de Iquique en Chile; sentir el dolor agudo de las mujeres que lucharon por las condiciones de los privados de libertad del El rodeo; amar profundamente el recuerdo de Ekaré que no la tengo cerca; el reecuentro con la inocencia como lo acabo de vivir en Maniapure (Venezuela) y pare de contar.


La fotografía después de la escritura ha sido mi latir más apresurado, el cansancio más merecido, el coraje de mi fibra periodística, la posibilidad de llevar a otros la manera como veo la vida; tener ganas de seguir andado y recordar con ternura que me reconocí a misma ante el lente en la danza de mi espíritu.

IMG_5991

Canaima 2011

IMG_2897

Iquique, Chile 2012

eka rosa

Caracas 2012

Dsc08720

Mont Saint Michel – Francia, 2009

???????????????????????????????

París 2009

5

El Rodeo, Venezuela 2012

 

IMG_5626

Caracas 2011

IMG_4254

Naiguatá, Venezuela 2012

IMG_3327

Isla Negra, Chile 2012

1

autorretrato, Charallave, Venezuela 2014

El camino puede ir y venir cuando quieras / The way can go and come when you want

19 ago

Rieles del tren que llevan al bauxita desde los Pijiguaos hasta Puerto Ordaz

Rieles del tren que llevan al bauxita desde los Pijiguaos hasta Puerto Ordaz,Edo. Bolívar, Venezuela.

Tengo fascinación extrema por los trenes, los conocí muy pequeña, de hecho viví en una casa en San José, Costa Rica que estaba al lado de los rieles del tren y a veces íbamos en él a las playas de Limón con mi tío Abuelo José María; recuerdo a papá tomarme la mano con dulzura cuando temblaba demasiado la casa, luego me acostumbre al ruido atronador del tren al pasar. Desde allí trato de montarme en cuanto tren se me cruce. Ojalá Venezuela algún día se conecte de polo a polo con rieles. Lo veo lejano.

Hoy para mí un viaje en tren es como perdonar. Es cierto no puedo regresar al día que fui lastimada o tal vez no puedo volverme a cruzar con la persona que me lastimó; pero lo que sí puedo hacer es tomar la decisión de tomar el tren de mi vida, mis emociones y perdonar.

No es algo místico, de hecho ni siquiera necesita ser religioso, lo importante es entender que el perdón es un ejercicio de salud espiritual y física, no perder el tiempo en seguir en un malestar que no contribuye a que yo dé más amor en la vida; tratar de construir un camino hacia la benevolencia. 

A las mujeres nos cuesta perdonar mucho, a veces creo que magnificamos cosas; pero también es cierto que ser violentadas, ofendidas y maltratadas a veces es más común de lo que se piensa y es justo en esas heridas profundas donde se debe labrar la paz.

Entendí al regresar de África que no estaba tan acompañada como creía, ni que mis amigos eran tanto como yo pensaba; no hubo pancartas de bienvenida, no hubo la multitud que imaginé. Sólo estuvieron unos pocos que realmente les interesaba de corazón mi regreso, dolió esa realidad, pero también me hizo crecer y practicar el desapego, pero primero tuve rabia, dolor, decepción, luego regreso el amor a través del perdón; y continúe ligera.

Por eso digo que el camino puede ir y venir cuando quieras; porque se refiere a tu viaje interno, recapacitar, perdonar, también implica disculparse, honrar a quien se lo merece y dar paso libre al amor.

En mi tren interno mando mando yo, al menos estoy haciendo ese esfuerzo, que las pasiones no me dominen, que el amor sea suave. 

 

—–

 

I have extreme fascination as the trains, I knew them very small, in fact I lived in a house in San Jose, Costa Rica that was next to the rails of the train and sometime were going in it to the beaches of Lemon with my uncle  Jose Maria; I remember my dad´s  hand taken with sweetness when the house was trembling too much, then get used to the thunderous noise of the train passed. From there I try to get myself in train crosses me. I hope Venezuela some day connects from pole to pole with rails. I see it distant.

Nowdays for me take a train trip it´s like forgive. It is true I cannot return to the day that I was hurt or maybe I cannot return to cross with the person who hurt me; but  yes I can do is to take the decision to take the train of my life, my emotions and to forgive.

It is not anything mystical, in fact at least it needs to be religious, the important thing is to understand that the forgiveness is an exercise of spiritual and physical health, not to lose the time in continuing in a discomfort that it does not contribute that I give more love in the life; to try to construct a way towards the benevolence.

It is difficult to the women to excuse very much, sometimes I believe that we praise things; but also it is true that to be forced, offended and ill-treated sometimes is more common than one thinks and is just in these deep injury where it is necessary to work the peace. 

I learned from to return of Africa that I was not so accompanied like I believed, there were not placards of welcome, there was no the multitude that I imagined. Only some were few ones that really they were interested of heart in my return, this reality hurt, but also it made me grow and practise the coolness, but first I had anger, pain, disappointment, then I return the love across the pardon; and continue light.

I say that the way can go and come when you want; because it refers to your internal trip, to reflect, to excuse, also it  implicate apologies, honoring the one who deserves it and to give free access to the love.

In my internal train I order control, at least I am doing this effort, which the passions me do not dominate, that the love is soft.

La sabiduría en Maniapure, un canto inocente

17 ago

Hace rato que no pido explicaciones sobre las vueltas que da la vida, ni a donde me lleva.

 
Hace rato que no pongo resistencia a ningún camino donde me invitan, cuando el llamado es para “servir”; voy sin muchas preguntas, voy y dejo que la vida me muestre nuevas huellas de mí misma, de otros tiempos, otros olvidos, otras miradas.
Comunidad Corozal, región del Río Maniapure, Edo. Bolívar

Comunidad Corozal, región del Río Maniapure, Edo. Bolívar

Así me sucedió con la llamada de mi amigo Jacobo, quien me pidió lo acompañara con el equipo de voluntarios del grupo scout Cayaurima, quienes viajarían hasta Maniapure, en el Estado Bolívar (Venezuela), donde vive la etnia indígena Panare, para participar del proyecto Fundación Maniapure http://www.maniapure.org/index.html.  Simplemente fui, sin preguntar mayores cosas y hacer lo que he decidido hacer desde mucho como decía San Ignacio: servir y amar.
Río Orinoco  visto llegando a Puerto Ayacucho, Edo. Amazonas

Río Orinoco visto llegando a Puerto Ayacucho, Edo. Amazonas

 
Mucha gente ha escrito sobre la magia de la selva venezolana, lo qué nos sucede a los citadinos al entrar en contacto con los indígenas; tuve el privilegio de haber estado en el 2011 con los Pemones en Canaima https://flic.kr/s/aHsjxcEFUT, zona que además posee una difusión importante en los medios de comunicación; sin embargo en Maniapure encontré algo extraordinario que estaba añorando y retornó a mí como una brisa húmeda, sofocante, pero esponjosa que me abrazó cada día: La inocencia.
 
Sí, inocencia tanto de criollos como de indígenas, personas que se sorprendían con poco que es mucho, como abrazos mañaneros, canciones desafinadas, chapoteo en el río y un mango recién caído de la mata, que me mostró su dulce utilidad así no me lo  comiera yo, por aquello que la naturaleza es generosa con todos.
IMG_4843
 
El color rojo recobró su inocencia en los caminos colorados que nos llevaron al Maniapure lejano en la profundidad de nuestro magno territorio; disfruté de lo polvoriento, solitario y extenso; cuidé de las casas de los bachacos (hormigas) que el primer día pisé sin querer; me maravillé del mullido barro que nos ahogaba después de torrenciales aguaceros a pleno sol; murmuré tonadas del Tío Simón cuando vi el ganado acurrucado; admiré el arte enrojecido en forma de corazón; me reencontré con el barro hecho piel  en quienes son parte mis ancestros. 
IMG_3164 IMG_3172 IMG_3385 IMG_4904IMG_4794 IMG_4575 IMG_4175
Me bañé con la inocencia del río Maniapure, que no sabe que es feroz y sin querer puede llevarse la vida de alguien, como casi le pasa a uno de nuestros compañeros.
 

Río Maniapure, Edo. Bolívar

Río Maniapure, Edo. Bolívar

IMG_3752

Anochecer en el río Maniapure, Edo. Bolívar

Sentí la inocencia en en el hocico de los perros que durmieron con nosotros, y nos despertaban antes del alba dándonos con las colas por debajo de las hamacas, que creo no sabían lo rico que es que les rasquen la panza. Siempre hago amigos perrunos donde voy. San Francisco con ellos.

IMG_3760
IMG_5143
 
Amanecimos inocentes cuando cerca del campamento un montón de indígenas velaban nuestro sueño, los exóticos eramos nosotros, no ellos, nos esperaban silenciosos con sus inocentes manos diestras  para el arte y ornamentación.
IMG_3329
 
Comí de manos inocentes que amasaban kilos y kilos de masa, cortaban decenas de papas, cocinaban como ángeles y tenían un fogón de sonrisas.
IMG_3340
 
IMG_4840IMG_4840Jugué con niños y adolescentes inocentes, que la violencia más expresa que conocen es el salto de una cascabel.  A esta niña la tuvieron que matar, muy a nuestro pesar. A veces no hay otra opción que darle paso a la muerte. El episodio pudo ser un susto mayor porque la agarramos creyendo que ya no vivía,  resulta que sí. Toco darle otro palazo. 
IMG_3560
IMG_3559
Tuve que recordar con pena, mucha pena, que a veces la vida se detiene  porque se rompen nuestros zapatos del alma; vi  a una de nuestras niñas que se les rompían los suyos, se los quitó y con inocencia siguió jugando como sino pasara nada. Me sentí avergonzada porque hace no mucho en un ataque de ansiedad me compré tres pares que en realidad no necesito, no me sentí afortunada, sino tonta, mal gastadora, un paño tibio a otras carencias -que no puedo comprar-; porque resulta que con muchos zapatos pero con el corazón roto, debo seguir jugando la vida, caminando firme sin perder la ternura. María y su inocente fuerza me sacudieron la estupidez.
IMG_4036
 
Mi quería María

Mi quería María

Me maravillé con la vejez acompasada de rituales y silencios en la compañía de un indígena setentón llamado Ochoa, quien se dejó abrazar, jugó fútbol conmigo y hasta me permitió tomarme una foto con él; cosa a que los Panares no son muy asiduos. Muchos momentos del campamento fueron de oro, pero este fue la joya de la corona. Cuando puse la cámara hacia nosotros y se movió el lente buscando foco, él se acercó sorprendido un poco hacia ella;  eso me conmovió.

Fui inocente ese día gracias a él, y recordándolo vi mi piel llena de picaduras, cuando alimenté a la plaga colocándome OFF, entendí que parte del ritual selvático es alimentarlos con mi sangre llena de humo de carros de la ciudad, restos de azúcar y grasa de comida chatarra. Reconocí que debo hacer más por mi salud, ser una floja empedernida no me va a conducir a la vejez con temple que vive Ochoa. Afirmé plenamente que no necesitamos absolutamente nada, ni la tecnología, redes sociales, carro, electricidad; nada necesitamos si no aceptamos que vivir es el privilegio de seguir sorprendiéndonos; la intensidad de la imaginación que roba besos. La presencia absoluta de Dios a través de los demás.

 

Mi amigo Ochoa, étnia Panare, Edo. Bolívar

Mi amigo Ochoa, étnia Panare, Edo. Bolívar

IMG_4166

Mi amigo Ochoa, étnia Panare, Edo. Bolívar

Caí por inocente cuando vi a uno de los indígenas llegar en bicicleta con un cachicamo en la mano y yo salí corriendo a ver el animalito, nunca había visto uno, y resulta que cuando me lo puso en las manos y yo busqué verlo bien, el cachicamo tenía la lengua afuera. Me tomé la foto y cuando vi mi sonrisa me sentí como una cazadora furtiva. Se lo devolví con cara de decepción y algo de asco por el cadáver en mis manos. Caí por inocente, en qué cabeza cabe que un cachicamo se deja cargar como un cachorrito. Ni modo. Inocencia o tontera, a veces es lo mismo.
 IMG_4837
Comencé a ver más pleno el paisaje, llenando de esperanza mi alma,  los adolescentes día tras día sacaban su liderazgo, entendían el valor de emprender proyectos que les generarían ingresos y mejoras a su comunidad. Ojalá nuestros gobernantes amaran más el futuro, estos muchachos merecen heredar un país sano donde hacer familia y progreso; no el que heredamos nosotros que ahora es huida y desaliento.
IMG_4890
Suspiré y respiré; contuve lágrimas y sonreí, ante la presencia inocente de las comunidades indígenas que han sobrevivido a la desidia, a las mentiras blancas, verdes y rojas. No hay mucha diferencia entre la época de la conquista y este famoso siglo revolucionario y supuestamente moderno; siguen desprotegidos, ahuyentados de la prosperidad, cautos y temerosos de esta piel blanca que una vez más es casi inútil para generarles confianza; con un acercamiento pausado, tuve que contener mi espíritu periodístico, mi ritmo acelerado por fotografiar y entender su negativa al lente, acompasarme momentáneamente a sus vidas. Pocas fotos de los Panare pude hacer; sin embargo hay vivencias, respiraciones agitadas llenas de pesares  y alegría en simultáneo, que sólo entiende Dios. Vivir plenamente es la mejor fotografía.
IMG_4593

Casa Panare, en la comunidad de Bizcochuelo

IMG_4601

Chinchorro y fogata en la comunidad de Bizcochuelo

IMG_4594

Madre Panare, en la comunidad de Bizcochuelo

Un llamado a la inocencia fue el que logramos cuando vimos a niños criollos, y niños indios compartiendo sin distingo de raza; esas diferencias que se creen no existen en Venezuela y cuando escarbas un poco las veas dilatadas de tanto desencuentro. Maravilloso fue ver como las niñas también se integraban en igualdad y risas, a pesar de una cultura que las aparta y no las permite visibles. Saberlos allí unidos fue gratificante y un ejemplo de la nación posible; sólo hace falta una cosa: reconocernos hermanos.
IMG_3416
IMG_4668
Lloré inocente a mitad de nuestra travesía en una noche en soledad, cerca del río Maniapure, había sido un día duro, de emociones encontradas; a veces amar tanto a la gente duele, tenía quebrado el corazón con esas injusticias que vemos y en las cuales no podemos intervenir. Batallas que no son nuestras, pero que a veces nos toca presenciar. Nadie supo de mi conversa con el río hasta este momento que lo están leyendo, aproveché la oscuridad total del campamento para esconder mis ojos cansados. Amanecer, estar todos juntos y tener un día más con los niños era una solicitud de fe en un sitio que precisamente se llama “La Milagrosa” en honor a la Virgen María, compañera absoluta de mi sombra y mi luz. Obtuve mi milagro e hice un ejercicio de perdón; solté el equipaje, empujé el amor.
IMG_3327

Imagen de La Milagrosa en la capilla de la Fundación

Inocente paisaje el del campamento, fue el que lograron construir mis compañeros voluntarios, scouts de corazón que dieron todo, todo, con cansancio, lluvia, temperaturas extremas (para los foráneos), porque era la única opción; todos los que estuvieron a nuestro lado en Maniapure fueron merecedores del fluir agitado de nuestra sangre, de nuestros pulmones oxigenados de libertad. Todos.
IMG_4945
La Fundación Proyecto Maniapure está ávida de recibir ayuda, donaciones en efectivo o ropa usada en buen estado (para el calor), medicinas no vencidas (sobre todo pediátricas), artículos de odontología y laboratorio. Sí desea contribuir con esta noble labor puede ir a la página http://www.maniapure.org/comoAyudar.html donde está todas las vías posibles incluyendo proyectos de la LOCTI.
Si usted no cree que la inocencia es posible en los albores de este Siglo XXI mancillado, en esta Venezuela fragmentada, tenga como destino Maniapure, sabrá que Dios aquí habla de atardeceres eternos que le rinden culto a luna llena, grillos que murmuran lo noble de ser venezolano.
Atardecer en Maniapure, cerro El Chiguire y tonada de Luna llena

Atardecer en Maniapure, cerro El Chiguire y tonada de Luna llena

Mi agradecimiento especial con Jacobo Montaño, quien me invitó a las filas de su equipo, siendo un jefe increíble.  Quien además tuvo la osadía de entregarme la pañoleta del grupo scout Cayaurima, la cual porté con honor y profundo amor. Mis manos y lealtad a tu lado. Amigo sabes que tu mirada es parte del crepitar de los leños de mi corazón.
IMG_4962
Gracias dulces a Verónica Soca representante de la Fundación Proyecto Maniapure, quien creyó que mi presencia y experticia profesional y humana sería útil para nuestra convivencia; mi admiración contigo que además fuiste maestra en estas escuelas rurales; tu pasión y responsabilidad alienta a ayudarte un poco más, tal vez mucho más. Que Dios disponga, que Dios te fortalezca.
IMG_3735
Y por supuesto a Kotty, Miguel y Katty que les tocó la parte operativa más ruda en el campamento, mi orgullo de haberlos conocido, la vida  es muy generosa conmigo cuando me deja reflejarme en las pupilas de otros que tienen coraje y amor por el mundo. Los abrazo apurruñao.
IMG_5111

Miguel

IMG_3737

Katty

IMG_3358

Kotty

Por último a cada miembro de la Fundación, madres voluntarias, empleados, equipo médico, pasantes, nuestro corcel Alcides, en especial a cada niño y joven que convivieron con nosotros una semana mágica, mojada, sudorosa y conmovedora; a todos mi oración para que no cesen la labor.

Vale la pena dejar el aliento en el Maniapure. Vale la pena  estar siempre listos para “Servir y Amar”.

IMG_5071

Piedra el King Kong, Maniapure, Edo. Bolívar

Atardecer en Maniapure, Edo. Bolívar

Atardecer en Maniapure, Edo. Bolívar

 
 

Yo danzo. El autorretrato como alimento para el alma

5 jul

Con respeto y admiración a la Escuela Foto Arte, que transforman miradas.

Siempre quise que la fotógrafa Aglaia Berlutti me diera clase, creo que es una de las mujeres más talentosas de la fotografía venezolana y hoy con el corazón erguido puedo decir que he sido su alumna, no la mejor, no la más disciplinada; pero su alumna.

En los espacios mágicos de la Escuela Foto Arte http://www.laescuelafotoarte.com/ en Altamira, tuve la dicha y el vaporón, de participar en el taller de autorretratos que finalizó el sábado pasado.

Yo había hecho uno que otro intento de hacer autorretratos, nada concreto, sin plantearme boceto, historia, y además manteniendo distancia absoluta del lente, real paradoja porque además en Flickr el albúm se titural “Yo me encuentro” https://flic.kr/s/aHsjuRBzWk ; pero por algún lado había que empezar. 

Creo en realidad que para aquellos que nos hemos acostumbrado solamente a documentar, virar el lente hacia nosotros mismos lo consideramos una osadía, ahora puedo decir que fue en mi caso particular una hazaña; lo digo así de rimbombate porque en la primera clase, Aglaia, se dedicó a describir nuestro trabajo fotográfico y además a darnos referentes de autorretratistas en el mundo que pudiesen acercarse a la personalidad de cada uno de los presentes; entonces me dije, esto va muy en serio.

Entre varias opciones que ella me dio, me quedé paseando mis ojos en la obra de Francesca Woodman http://www.artnet.com/artists/francesca-woodman/2 algo de ella me capturó, su fragilidad y al mismo tiempo absoluta simbología femenina, lo elaborado de la construcción de sus fotos que cada una es un mundo particular. Por supuesto lo que yo hice ni siquiera se acerca a su obra, sería una barbaridad decir eso; pero sí me guió a crear mi escenario.

Swan Song, 1978,  Francesca Woodman

Swan Song, 1978,
Francesca Woodman

——————————————-

Luego de hacerme la loca, no hacer algunas tareas, ver la mirada punzante de Aglaia y su voz dulce que no combinaba con la amenaza de sus pupilas, diciéndome que esperaba que hiciera mi trabajo final; suspiré profundo y entonces imaginé lo que quería hacer. Lo hice. No hay maquillaje, ni siquiera sonrisa, sólo mi danza y más piezas de mí reconstruidas, nuevos paisajes en mi alma.

Encontrarme a través del lente ha sido mágico, sanador, escalofriante. Puedo afirmar que desde el año 2012, donde decidí dejar un hermoso trabajo en cual ya cumpliría cerca de 8 años por un viaje al continente africano, con la excusa de estudiar inglés en Sudáfrica; fue el principio de encarar mi vida con otra mirada; para ese viaje lo entregué todo, mis cosas materiales, una vida construida con excesivos espacios de confort, mi carrera profesional, todo. 

Este año ha sido muy rudo,  empezó con una operación de riesgo que es el paso adelante para que el cáncer no tenga terreno, al menos es mi lucha y fe. Estar en un trabajo hostil, donde hacer el bien está fuera del paisaje. Ver mis libros confinados en 34 cajas, y saber que tardará un poco en que vuelvan a respirar. Estar separada de Ekaré y no poderle ofrecer un hogar a mi lado. Extrañar a Sudáfrica cada día. Estoy en un viaje de aguas muy turbulentas, aún así creo que ha sido necesario y en él está presente la mujer que he decido ser, no la que quieren los demás, sino la que se siente libre y plena consigo misma; la que ha resistido con fe, sin perder la dulzura aunque el llanto llegue muchas veces;  sigo tomando decisiones, no deseo detenerme. No lo he hecho, no lo haré.

Acompañado al proceso fotográfico, ha estado la presencia generosa de mis profesores de Psicología Positiva, dos de ellos, Pura Zavarce y César Yacsirk, que con sus experiencias de vida, sus conocimientos y además dulzura me han entregado una lamparita para que en muchos espacios de mi alma  donde no estaba prendiendo la luz,  vea mis nuevos destellos;  sumado al apoyo solidario mi comadre y hermana amada, Rosybel Mejía quien me recuerda siempre que soy parte de su hogar; la alegría plena de Luna Arroyo y su generosidad permanente, esa telaraña luminosa donde Dios nos hace tejer acciones solidarias por los demás; Dahilis Vanegas que me ha permitido compartir su vida religiosa, la cual ha sido mi protección en el desierto; Carolina Santander que es mi respaldo espiritual, mi maestra; Rómulo Avendaño que fue quien me puso de nuevo la cámara en mis manos y sin duda Aglaia Berlutti y su capacidad de deshojarme.

Ustedes han sido las personas que en distintos planos de mi vida, han sujetado mis manos, pensamiento, movido mis emociones hacia el amor fluido, como fuente de chocolate dulce, y limpiado mis lágrimas para que yo no deje de danzar este año; además creo se están enterando de  lo que han hecho; mi convivencia con ustedes ha logrado en mí esfuerzos sinceros para renovarme. Algo de ustedes están en estas fotos. Gracias.

————————

La danza de mi autorretrato es para ustedes, para mí que no debo olvidar todo lo que he avanzado desde mis propias sombras; porque además Dios ni mis protectores  han dejado de estar aqui. Los amor con plenitud.

Yo danzo, autorretrato, Junio 2014

Yo danzo, autorretrato, Junio 2014

Yo acepto, autorretrato, Junio 2014

Yo acepto, autorretrato, Junio 2014

Yo invoco, autorretrato, Junio 2014

Yo invoco, autorretrato, Junio 2014

Yo soy, autorretrato, Junio 2014

Yo soy, autorretrato, Junio 2014

 

Yo decido, autorretrato, Junio 2014

Yo decido, autorretrato, Junio 2014

Te perdono, catalejo, porque hay amores que son inciertos

25 jun

Hoy deberíamos estar abrazados cumpliendo sueños que se evaporaron en la mitad del Atacama. Yo a pesar de mis pies quemados de tanto danzar en el desierto invocando tu libertad, soy hoy, capaz de celebrar tu vida. Lo seré siempre.

Vengo a decirte así, a pulmón lleno que te perdono, como lo hace el sol cada vez que vuelve amanecer, aunque la noche nos arrancara el último miedo.

Cruzar la cordillera fue un acto insensato, el mejor de mi vida, inédito, extraordinario. Un beso a destiempo, un llanto disfrazado, tus manos extendidas hacia las mías cuando nos arrebataron el tiempo.

Vengo a decirte que te extraño, que es cierto como que todavía puedo pensarte; pero esta esta vez mi catalejo me estoy quedando lejana, ausente, sin mareas ni vientos.

Vengo a decirte que el amor está intacto, pero que  migró de mis pupilas, porque corría el riesgo de quedarme ciega, sin barca, sin consuelo.

Eso, eso, vengo a decirte que alzo vuelo y con el corazón hinchado de paz, vengo con mi perdón a cielo abierto.

Catalejo mío. Corazón inquieto. Feliz cumpleaños, te dejo mi perfume de rosas en el mismo punto en  que el desierto nos miró con inocencia y desvelo.

Neruda tenía razón, soy la última de tus rosas. Un beso completo.

Imagen

Desierto de Atacama  – Chile 2012

Rómulo, fotógrafo peregrino

24 jun
Captura por la fotógrafa  Dani Garofalo - Paraguaná 2014

Captura por la fotógrafa Dani Garofalo – Paraguaná 2014

Me lo crucé un día cualquiera, que pasó a ser un día extraordinario;  de allí en adelante mis ojos se han nutrido de su esfuerzo y dedicación por la fotografía. 

Hace poco un amigo en común, Ricardo Arispe le construyó su página web y yo paseando en ella, luego haciéndole mis comentarios, terminé sin darme cuenta, ruborizada, temblorosa, orgullosa, escribiendo su biografía para la página. Él la leyó y antes de que yo pestañeara ya la tenía publicada. 

Aquí les dejo su página http://www.romuloavendano.com/ , su más reciente publicación es “Estación Central” http://www.romuloavendano.com/estacion-central/ en La India, viaje del cual no ha regresado.

Les dejo también lo que escribí de él, a amor pleno, a esperanza llena. Rómulo es justamente lo que quisiera multiplicar en el país para que se fortalezca la fe en las cosas posibles, el trabajo a diario en positivo.

Vengo a echar el cuento, hoy día de San Juan, para que no nos falte energía, ingenuidad y muchas millas para recorrer documentando la vida; es mi oración simple para todos los que poseemos alma viajera y necesidad del mundo.

Rómulo: Es un honor que se crucen nuestras miradas, de foto a foto, de poesía a poesía. 

Tierra negra

Tierra negra

—————–

Biografía de Rómulo Avendaño: http://www.romuloavendano.com/biografia/

Viajar a través del mundo interno, descubrirse creador y dueño de una visión, sentir que la adultez es un nuevo bosque lleno de frutos y exquisitos perfumes; encontrarse a sí mismo con el poder absoluto de vivir y andar en el planeta sin desperdicio alguno; reconstruir manos y alma para un nuevo camino, ser lo que hoy se es en plenitud: Un apasionado de la fotografía.

Un marino nunca deja el mar, debe pedirle permiso para emprender otros viajes y entender que en tierra y cielo también hay que remontar olas, eso siempre será un reto, como la carrera fotográfica de Rómulo Avendaño. Así, desprendido de años de experiencia marítima, él encuentra en el 2008 un nuevo mar: La fotografía. Formado en los espacios de la escuela de Roberto Mata y Avecofa, logra conectarse con otra manera de mirar, hace alianza con el lente y descubre un sinfín de nuevas olas crespas y aguas serenas.

Dos años después, en el 2010, recorre las costas venezolanas y obtiene como resultado su trabajo “Tierra Negra”, dedica su exploración a encontrarse con las raíces de las generaciones afro descendientes que hoy son fuerza, tambores, cacao y miel de nuestros bordes marítimos. Esta serie de imágenes fue posteriormente publicada por el diario El Universal en su sección “Mirada Expuesta”, editada por el periodista Juan Antonio González.

El 2011 una explosión de color, tierra, misticismo y sabor, fue el camino que atrapó a Rómulo; un viaje a distintas ciudades de La India marcó su idilio total con la cámara. Así florece su puesta fotográfica denominada “Samsara”. En ella logró representar el ciclo de la vida humana, desde el nacimiento hasta la muerte y además adentrándose en los pasillos misteriosos de la reencarnación.

En marzo del 2013, documenta el funeral del fallecido Presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías; esta serie fotográfica le otorga en la ciudad de Nueva York, el acceso a uno de los diez cupos reservados para fotógrafos extranjeros del prestigioso taller de fotografía documental fundado por el ganador del premio Pulitzer, Eddie Adams. Rómulo Avendaño se convierte en el primer fotógrafo venezolano con tal oportunidad.

Durante este taller fue guiado por el fotógrafo John White, ganador del premio Pulitzer en el año 1982, el fotógrafo vietnamita Nick Ut, ganador del premio Pulitzer por su famosa foto de “La Niña de Napalm” en el año 1972 y por el fotógrafo Argentino Rodrigo Abd, premio Pulitzer 2013, entre otros fotógrafos internacionales; esta experiencia logra agudizar sobre cómo documentar y dejar huella gráfica.

París, la Ciudad Luz, mujer de pasiones descarnadas, mirada altiva y paladar exquisito, cede en junio de 2013 espacios destinados sólo para sus amores y genios; ella sucumbe y susurra ante la mirada de Rómulo y permite que le entregue un antiguo perfume. Es así como “Samsara” llega a la exposición “Metiers Du Monde” en la Galerie de la Cite Internationale des Arts de París, muestra curada por  la prestigiosa fotógrafa francesa Francoise Huguier. Esto es lo más cercano a un beso de amor en los jardines de Versalles, ante la mirada inquieta de María Antonieta y el Rey Sol.

Incursionar en la fotografía comercial en Panamá, Colombia y Venezuela, ha sido un nuevo camino de provecho y desarrollo personal; la misión ha sido construir un estilo que conmueva, atrape y evoque. La fotografía de Avendaño le permite a las marcas comerciales que pasen a ser un recuerdo privado, propio, en la mente del consumidor. Ese es su estilo publicitario.

Gratamente lo he visto viajar, el mundo es su patio de ensayo y mejora;  cierro los ojos y sé que antes de dar un click, Rómulo respira, siente el terreno y su energía sagrada, mira al cielo con humildad y enfoca; lo sé, he visto cientos de imágenes que gritan emocionadas como la vida está allí, cómo él nos la trae de vuelta para sembrarnos la necesidad de tener el mejor foco posible, ese que da felicidad, plenitud y agradecimiento al Creador; tal vez por ello Rómulo Avendaño se ve a sí mismo como un purista de la imagen, se prohíbe cualquier intervención o modificación en sus fotografías; lo que obliga a estar en permanente aprendizaje, sin dejar de ser flexible ante nuevas técnicas y tendencias.

Esta travesía no es en soledad, una de las cosas más placenteras que ha logrado como fotógrafo es hacer ver a sus hijos Diego Alejando y Sebastián, que la vida es un paisaje sin fin, que ser un buen hombre no es sólo decirlo sino hacerlo, dejar una obra, recomenzar las veces que sean necesarias. La primera vez que lo vi con cámara en mano, guiaba a su pequeño Sebastian a hacer una buena toma, eso me conmovió, me hizo admirarlo sin saber su pasado, ni presente.

Ser un fotógrafo como Rómulo Avendaño es una promesa de esperanza para sus hijos, para todos los que vemos su crecimiento profesional; es la llamada a una Venezuela positiva; saber que vivir del talento es una decisión, muchas veces un mar picado; pero satisfactorio. No crea ciegamente en lo que he escrito, pase a la galería, déjese cautivar y si después de navegar cree que exageré, réteme a que piense distinto de la obra de Rómulo; puedo decir sin duda alguna, que eso no sucederá; usted pasará a la filas de quienes lo admiramos.

Rómulo, esa luz con la que trabajas que “recompone lo que compone”, la rosa de los vientos de Dios contigo siempre. Gracias.

La India 2012

La India 2012

Asincronía / asynchrony

18 jun

El tiempo en que no nos encontramos, hasta que llegó la poesía

The time in which we are not found, until the poetry came

 

—————————–

No escribía desde finales de marzo. El dolor por el país me enfrió las manos, pero uno no puede negarse a las cosas que te rescatan, así que aquí vamos de nuevo, con esta asincronía.

—————————–

Foto de César Yacsirk. Vigo - España. Mayo 2014. Usada con permiso del fotógrafo

Foto de César Yacsirk. Vigo – España. Mayo 2014. Usada con permiso del fotógrafo

Llegamos una noche cualquiera, no pasaba nada extraordinario, hasta el viento se había olvidado de algunas hojas adoloridas del largo otoño. Lo único, lo contundente, es que tú y yo estábamos allí, como colados entre las sombras, la imprudencia, los olvidos.

Justo la luz de esa ventana nos atormentaba, tanto como la idea de escaparnos sin dejar huellas ni mensajes pegados en la nevera, sólo partir como si el neón que nos acorralaba, de repente se transformaba en antorcha de nuestro destino.

Cuando coincidimos de nuevo en mirada y aliento supimos que seguíamos en aquella calle cualquiera, sin viento, sin terminar el otoño, sin futuro que no fuese más que un próximo beso.

——————-

We come one night anyone, nothing extraordinary was happening, up to the wind had forgotten some afflicted leaves of the long autumn. The only thing, the forceful thing, is that you and me were there, like between the shades, the recklessness, the omissions.

Rightly the light of this window was tormenting us, so much as the idea of escaping without leaving either fingerprints or messages gone with the fridge, only to go as if the neon that was intimidating us, suddenly it was transforming in torch of our destiny.

When we coincide again with look and breath, we knew that we were following in that street anyone, without wind, without ending the autumn, without future that was not any more than a close kiss.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 75 seguidores