El camino puede ir y venir cuando quieras / The way can go and come when you want

Rieles del tren que llevan al bauxita desde los Pijiguaos hasta Puerto Ordaz

Rieles del tren que llevan al bauxita desde los Pijiguaos hasta Puerto Ordaz,Edo. Bolívar, Venezuela.

Tengo fascinación extrema por los trenes, los conocí muy pequeña, de hecho viví en una casa en San José, Costa Rica que estaba al lado de los rieles del tren y a veces íbamos en él a las playas de Limón con mi tío Abuelo José María; recuerdo a papá tomarme la mano con dulzura cuando temblaba demasiado la casa, luego me acostumbre al ruido atronador del tren al pasar. Desde allí trato de montarme en cuanto tren se me cruce. Ojalá Venezuela algún día se conecte de polo a polo con rieles. Lo veo lejano.

Hoy para mí un viaje en tren es como perdonar. Es cierto no puedo regresar al día que fui lastimada o tal vez no puedo volverme a cruzar con la persona que me lastimó; pero lo que sí puedo hacer es tomar la decisión de tomar el tren de mi vida, mis emociones y perdonar.

No es algo místico, de hecho ni siquiera necesita ser religioso, lo importante es entender que el perdón es un ejercicio de salud espiritual y física, no perder el tiempo en seguir en un malestar que no contribuye a que yo dé más amor en la vida; tratar de construir un camino hacia la benevolencia. 

A las mujeres nos cuesta perdonar mucho, a veces creo que magnificamos cosas; pero también es cierto que ser violentadas, ofendidas y maltratadas a veces es más común de lo que se piensa y es justo en esas heridas profundas donde se debe labrar la paz.

Entendí al regresar de África que no estaba tan acompañada como creía, ni que mis amigos eran tanto como yo pensaba; no hubo pancartas de bienvenida, no hubo la multitud que imaginé. Sólo estuvieron unos pocos que realmente les interesaba de corazón mi regreso, dolió esa realidad, pero también me hizo crecer y practicar el desapego, pero primero tuve rabia, dolor, decepción, luego regreso el amor a través del perdón; y continúe ligera.

Por eso digo que el camino puede ir y venir cuando quieras; porque se refiere a tu viaje interno, recapacitar, perdonar, también implica disculparse, honrar a quien se lo merece y dar paso libre al amor.

En mi tren interno mando mando yo, al menos estoy haciendo ese esfuerzo, que las pasiones no me dominen, que el amor sea suave. 

 

—–

 

I have extreme fascination as the trains, I knew them very small, in fact I lived in a house in San Jose, Costa Rica that was next to the rails of the train and sometime were going in it to the beaches of Lemon with my uncle  Jose Maria; I remember my dad´s  hand taken with sweetness when the house was trembling too much, then get used to the thunderous noise of the train passed. From there I try to get myself in train crosses me. I hope Venezuela some day connects from pole to pole with rails. I see it distant.

Nowdays for me take a train trip it´s like forgive. It is true I cannot return to the day that I was hurt or maybe I cannot return to cross with the person who hurt me; but  yes I can do is to take the decision to take the train of my life, my emotions and to forgive.

It is not anything mystical, in fact at least it needs to be religious, the important thing is to understand that the forgiveness is an exercise of spiritual and physical health, not to lose the time in continuing in a discomfort that it does not contribute that I give more love in the life; to try to construct a way towards the benevolence.

It is difficult to the women to excuse very much, sometimes I believe that we praise things; but also it is true that to be forced, offended and ill-treated sometimes is more common than one thinks and is just in these deep injury where it is necessary to work the peace. 

I learned from to return of Africa that I was not so accompanied like I believed, there were not placards of welcome, there was no the multitude that I imagined. Only some were few ones that really they were interested of heart in my return, this reality hurt, but also it made me grow and practise the coolness, but first I had anger, pain, disappointment, then I return the love across the pardon; and continue light.

I say that the way can go and come when you want; because it refers to your internal trip, to reflect, to excuse, also it  implicate apologies, honoring the one who deserves it and to give free access to the love.

In my internal train I order control, at least I am doing this effort, which the passions me do not dominate, that the love is soft.

Anuncios

Un comentario en “El camino puede ir y venir cuando quieras / The way can go and come when you want

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s