Itaca … Octubre generoso <3

Diapositiva1

Hoy inicié mi certificación para coach ontológico con Indelser , un camino que se llevará siete meses de mi vida. No quiero dejar de hacer esta nota, cargada de emoción y gratitud con la vida; estar en el tiempo preciso, con el corazón abierto, con la academia vencida, que ya no necesita de más conocimientos sino de entrega total.

Vengo viviendo procesos de cambio interno que se iniciaron en Canaima en el 2011, ha sido un trabajo sostenido, una búsqueda en ver mi historia familiar con más dulzura, mi vida femenina con más plenitud y orientar mi talento profesional al servicio de la vida.


Estoy agradecida de todo lo que me ha tocado sobrellevar, emancipar, crear y sanar en este tiempo prodigioso.


Tengo presente esa libertad que África me entregó para que reamara la vida de nuevo con todo lo que implica vivir sin miedo, con todo lo que implica aceptar los desafíos; se me quedó la piel negra para ser resistente, el corazón libertario, el correr de mi imaginación convertido en cebra.
Tengo presente mis cicatrices en el busto, operarme significó prevención, amor por mí misma y perdón total; no vale la pena llevar el corazón agonizando, respeto a mis sombras, pero decidí darles cada día luz y luz.


El saber que en siete meses tendré un certificado de coach, perdió hoy mismo su ansiedad y necesidad. Hoy supe que este viaje de Itaca como lo trabajamos en clase va a depender de cuanto respire, de cuanto abrace, de cuanto me dibuje paisajes y además que me deje acompañar por las personas justas, con propósitos elevados.


Quiero agradecer hoy en particular la presencia de mi Virgen María, el milagro entregado en la cirugía exitosa de mi amiga Mónica.


Agradecer a quienes me dieron tanto en el diplomado I de Psicología Positiva, mis compañero de clase, mis profesores de abrazos plenos y completos César, Victoria, Pura, estudiar Psicología Positiva y ahora en la segunda fase, ha sido una de las mejores decisiones académicas y de vida en mucho tiempo; cada aprendizaje desde lo luminoso del ser humano, desde mis propias fortalezas, ha labrado profundo en mí; hoy soy semilla tierna para iniciar mi proceso de ser coach.


En especial quiero agradecer la compañía, presencia y luz que me ha dado mi amiga Neudis en este tramo del viaje, y saber que recorremos juntas un buen pedazo más, que eres para mí un modelo en soñar y hacer, una maestra.


Sin duda el corazón a tiempo de Rosybel, Carolina, Silvia, Luna, Cathy, Samantha, Luisa, Keidy, Lisbeth, Dahilys, Montse, Zaadel, Nelly, quienes desde distintos espacios han cuidado de mí este año; ojalá mi transformación les otorgue a ustedes esperanza, donde a veces yo no la tuve. La aparición de nuevos amigos como Fidel gracias por tu ternura, Kotty y Katherine que son un ejemplo de talento; es bueno saber que hay manos que se extienden sin más razón que eso, extender ternura y pasión.


También a Juan Carlos, Lina, Aurora que han velado por mis pasos durante el dolor que vivimos en Venezuela, gracias a todas sus acciones de amor para que yo pueda en el momento apropiado tener otro destino más seguro, hoy tienen más que nunca validez.


Quiero ser generosa en esta nota también con Jacobo y Daniel que tienen la cualidad de rescatar mi amor por Venezuela, cada vez que los tengo cerca el corazón se me pone cacao puro; sin dejar de lado a mis hermanas Elvira y Anabella a quienes de alguna manera me he tejido en estos meses, viendo en sus ojos que somos la prueba que hay historias que tienen lados muy hermosos, sobre todo cuando se lucha con amor.
Estoy profundamente conmovida con lo recibido hoy… con quien decidí ser, así, sana, conectada a Dios en todas sus expresiones y dispuesta a entregar amor como la máxima consecuencia del bien.


Por último Maikol quien se ha encargado de mantener mi imaginación entre las montañas de Istarú en Costa Rica, eres una brisa suave, un abrazo con destino, un cielo despejado.


También a ti Ekaré, Dios y su generosidad hecha cuatro patas que me enseña que amar es en primera instancia proteger.


Abuelos Ita, Tito, gracias por su historia de amor; abuela Ofelia gracias por enseñarme para qué hay que ver el amanecer.


Papá, mamá; gracias por dejarme ser su hija, ha valido la pena toda esta historia. Los amo incondicionalmente, mi corazón ante ustedes sin nada pendiente.


Hoy dancé en la luz. Amén.

ballet-roses-s

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s